Cumpliendo con la característica del cine independiente, de que toda película debe ser de bajo presupuesto y con una producción pequeña, la película chilena “¡Qué pena tu vida!” llega a las pantallas de cine como una nueva opción.
El director chileno Nicolás López regresa, luego de una producción fallida en el año 2008, con una idea totalmente diferente al apostar por una comedia romántica, pero de enredos amorosos en tiempos de Twitter y Facebook. De relaciones en redes sociales y amores 2.0
Javier Fernández (Ariel Levy) es un publicista que acaba de perder su trabajo y, como si esto fuera poco, lo dejó su novia (Lucy Comineti). Pero por suerte, cuenta con una mejor amiga (Andrea Velasco) que siempre está en el momento correcto para ayudarlo y consolarlo. Y lo que viene después no es muy difícil de imaginar: Una mejor amiga que pasa a ser algo más que eso.
Luego de ver la película, deducimos que la idea de López de sorprender con un guión elaborado y original, tiene que ver con retratar, con buenas fotografías, el Santiago de Chile 2010; y por otro lado, dar a conocer cómo las relaciones se desarrollan en este tiempo de tecnologías y teléfonos inteligentes.
Al final, la película es fresca y se sostiene porque no es pretenciosa, salvo la casi detestable secuencia de lugares comerciales al comienzo de la película. También ayuda el hecho de contar con algunos buenos chistes y con un gracioso elenco secundario.
Fuera de eso, López aún queda debiendo mucho a su público
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